Cómo hacer las presentaciones. Consejos para hacer bien las presentaciones de cortesía (con infografía) (con vídeo)
Las presentaciones son una forma de darse a conocer dos o más personas que se encuentran en un lugar o que se acaban de conocer.
Cómo hacer una buena presentación en cualquier ocasión
Darse a conocer a otra persona de forma correcta en un encuentro o reunión
Las presentaciones de cortesía son necesarias para establecer un vínculo o relación temporal entre dos personas que no se conocen entre sí. Son una de las acciones más habituales dentro del protocolo. Tanto en el protocolo oficial o institucional, como en el protocolo social o en el protocolo empresarial o profesional.
Cuando asistimos a cualquier acto social o empresarial (fiesta, reunión, encuentro de trabajo, etcétera) siempre hay un momento en el que surge el 'tema' de las presentaciones. También, cuando vamos acompañados por la calle y nos encontramos con personas que no se conocen entre ellas, es un buen momento para presentarlas.
Las relaciones sociales, las conversaciones e incluso muchos negocios y amistades comienzan previamente con la presentación de las personas. Lo más acostumbrado es que sea una tercera, conocedora de ambas, la que hagas las correspondientes presentaciones. Da lo mismo donde se encuentren: en una reunión, en una cafetería, en la calle. Siempre, para ser correctos y educados, se deben hacer las correspondientes presentaciones para no hablar 'con desconocidos'.
Las presentaciones son necesarias para las relaciones sociales, personales y profesionales
Las normas de cortesía subrayan que siempre que nos encontremos en una reunión, celebración, etcétera con personas que no se conozcan, deberían ser presentadas. Es una manera de evitar que estas personas se sientan excluidas de la conversación. Las excepciones se pueden dar en grandes actos donde el anfitrión no puede atender a todos sus invitados, ni estar haciendo presentaciones toda la velada. Para ello, es posible contar con la ayuda de amigos comunes que realizan la tarea de ir presentando a las personas que no se conocen entre ellas.
Las presentaciones son necesarias para las relaciones sociales, personales y profesionales
Las normas de cortesía subrayan que siempre que nos encontremos en una reunión, celebración, etcétera con personas que no se conozcan, deberían ser presentadas. Es una manera de evitar que estas personas se sientan excluidas de la conversación. Las excepciones se pueden dar en grandes actos donde el anfitrion no puede atender a todos sus invitados, ni estar haciendo presentaciones toda la velada. Para ello, es posible contar con la ayuda de amigos comunes que realizan la tarea de ir presentando a las personas que no se conocen entre ellas.
Presentaciones en el ámbito laboral y profesional
Las reglas anteriormente expuestas, pueden variar en función del entorno donde tenga lugar el encuentro. Por ejemplo, en el trabajo, por razones obvias, no se presenta una secretaria a un directivo o a su jefe (por lo que prevalece el cargo-jerarquía al sexo), pero la forma de presentar será al contrario, si esa misma situación se da en una fiesta o en la calle. El 'protocolo social' es distinto al 'protocolo empresarial' mucho más pragmático.
Lo mismo ocurre en el ámbito empresarial con otros muchos detalles de cortesía que por pura operatividad y funcionalidad de los negocios se obvia o se modifican el uso de las reglas de cortesía con respecto al protocolo social. Por ejemplo, el jefe o superior no va a levantarse de su silla cada vez que su secretaria entra en el despacho (aunque según la cortesía siempre debe ponerse de pie un hombre ante la presencia de una mujer).
La edad y el rango son más importantes
Las excepciones más comunes a las reglas dadas, en el ámbito empresarial y profesional, son:
- La edad y la categoría prevalecen sobre el sexo.
- Dos personas del mismo sexo: se presenta la más joven a la de más edad, pero aun siendo de distinto sexo, también prevalece la edad.
Lo mismo ocurre con la jerarquía o rango. En los lugares de trabajo, prevalece la jerarquía establecida en la empresa. Se puede dar el caso de tener que presentar a dos personas, cuyas definiciones por jerarquía y edad son difíciles de determinar (no sabemos bien quien es mayor o quien tiene mejor puesto o título). Podemos tratar de enterarnos quien "es más" (el mayor, de más jerarquía) u optar por buscar un tercero que nos haga la presentación de estas personas.
Cómo presentar y decir los nombres
La forma más habitual es decir el nombre completo de las personas que van a ser presentadas. Por ejemplo:
- Juan Vostel le presento a Carlos Frestor.
También podemos empezar diciendo únicamente el nombre de pila, para terminar dándole el nombre completo:
- Alejandra le presento a Juan Vostel. Juan, Alejandra Presnart.
En el caso de parejas, puede presentar a la otra parte -hombre o mujer- como su esposo/a o compañero/a:
- Carlos, te presento a mi esposa (en España se utiliza más 'mi mujer'). O también, te presento a mi esposa seguido de su nombre completo. Pero no debería presentarla como la Señora de... su apellido. Eso lo pueden hacer terceras personas que no sean el marido (por ejemplo, un tercero: María Preti, señora de Vostel).
Fórmulas y expresiones utilizadas en las presentaciones
La fórmula de introducción a la presentación suele ser: Permítame que le presente a ... También se utiliza: Disculpe o disculpe que le interrumpa, quería presentarle a …
Ante las presentaciones, las fórmulas para responder más utilizadas son: Encantado de conocerle, es un placer, e incluso cuando la persona tiene una gran relevancia o prestigio, se puede responder con "Es un honor ...".
Hay fórmulas menos formales que se utilizan en actos más familiares e íntimos, como es: Me alegro de ..., pero solo debe emplearse para actos poco formales. Al igual que en la correspondencia, ya no se utilizan fórmulas obsoletas como "a sus pies, señora", "para lo que guste mandar ..." y fórmulas similares.
Qué es la auto presentación y cuándo se puede hacer
Hay actos multitudinarios, en los que los anfitriones no pueden presentar a todos sus invitados. En algunos de estos casos, es perfectamente válida la auto presentación. Podemos hacerlo con una fórmula similar a: "Permítame que me presente ...". En estos casos, además de decir nuestro nombre completo, es conveniente añadir el motivo de nuestra presentación o interés por la persona a la que hemos "abordado".
La auto presentación, también es muy utilizada en el entorno laboral: Hola soy Carlton Lasqui, el nuevo ayudante de dirección. Siempre debe indicar su nombre completo y cargo o función en la empresa. Hay expertos en protocolo empresarial que remarcan la importancia de indicar primero el cargo y luego el nombre. Hola, soy el nuevo director financiero, Félix Loney. No hay una regla o norma escrita a este respecto.
La forma de saludarse ante una presentación es darse un apretón de manos, cuando se trata de caballeros. En el caso de las señoras, hay que esperar a que ellas nos tiendan la mano, y nosotros se la tomamos. En la actualidad, ya no se lleva el "besamanos", pero es cortés hacer el ademán de besarla. En el caso de Príncipes y Reyes, es correcto para los caballeros hacer una ligera inclinación de cabeza y para las señoras hacer una leve flexión de las piernas. Cuando hablamos de situaciones donde hay una cierta confianza, se puede optar por dar dos besos a la persona que saludamos.
Reglas de cortesía para hacer bien las presentaciones
Si las presentaciones se hacen cuando están todos de pie, no hay más que seguir las reglas anteriormente dadas. Pero hay otras situaciones:
1. Un caballero siempre se pone en pie cuando se le presenta a alguien, nunca puede permanecer sentado.
2. Las señoras no tienen 'obligación' levantarse ante otras damas o ante los caballeros. Pero si la persona es de edad avanzada, es correcto hacerlo. Si la señora es de su edad, es una actitud cordial el hacerlo, pero no obligatorio.
3. Si se llevan guantes, los caballeros se deben quitar al menos el de la mano con la que se va a saludar. Las señoras pueden permanecer con ellos puestos, aunque es un gesto de cortesía quitarse al menos el de la mano con la que va a saludar.
4. Si el caballero lleva sombrero, boina o gorra, deberá descubrirse, mientras que las señoras pueden permanecer "cubiertas".
5. Si estamos en una sala o habitación y entra alguna personalidad, es correcto que todos se pongan en pie como señal de respeto (aunque es una costumbre que se ha ido perdiendo desde la base, cuando se ponían en pie en la clase cuando entraba el profesor).




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